martes, 28 de agosto de 2012

La muerte de un clásico



Dijo hace poco Julio Iglesias en un diario de tirada nacional que su canción "La vida sigue igual” fue la primera canción pop española. Esto es obviamente falso pues, ¿donde quedarían entonces Los Brincos, el Dúo Dinámico o Augusto Algueró? Los Mustang, Los Sírex, Bruno Lomas, Los Bravos, Formula V, Los Pekenikes y un sinfín de grupos de finales de los 50 y principios de los años 60 empezaron a hacer pop influenciados por los sonidos rockeros que llegaban de los EE.UU o la “Ola inglesa”. Así nació un fenómeno conocido como “La canción del verano”: con estribillo fácil de aprender, con baile sencillo y melodía (muy) pegadiza.


Muchos creen que fue “Cuando calienta el sol” (1962) de los Hermanos Rigual la primera en obtener este título. Del 60 y del 61, respectivamente, son “Quince años tiene mi amor” y “Quisiera ser” del Duo Dinámico. De la misma época es Luis Aguilé, una verdadera máquina de dar con la melodía adecuada que requiere este género. Suyas son “La Chatunga”, “Juanita Banana”, “El tío Calambres”, “La banda está borracha”, “El sol español”, “Con amor o sin amor”, o “Es una lata el trabajar”. Pero no todo fue patrio y nacional. En el verano del 57 se oyó, y mucho, la famosa “Diana” de Paul Anka o la versión castellana de “Be my baby” de The Ronettes cantada por unas jóvenes de Madagascar llamadas Les Surfs en 1964. 


El verano del 65 lo ocupó en gran parte canciones como La Yenka o La chica yeyé. Los Brincos, si el año anterior habían triunfado con “Flamenco”, ahora lo hacía con “Borracho” mientras que Los Sírex hacían lo mismo con “Si yo tuviera una escoba”.


"Contrabando" de Los Brincos, disco clave para la música española 


Esta es la historia de la desaparición/desprestigio de un género que está ligado a los comienzos de este país con la música popular de masas. Con el paso del tiempo llegaron los Rafaella Carrá, Georgie Dann y King África de turno, y, lo que es peor, el reggaeton, para devaluar esta canción un poco más. O si no que alguien explique qué es “El Tacatá”.

martes, 17 de julio de 2012

Crónica FIB: Viernes y Sábado



Antes de ir a un festival de música tan multitudinario como el FIB tienes que tener dos cosas claras: 1.- Por mucho que te empeñes no vas a dormir nada en la zona del camping y 2.- Es imposible poder ver a todos los grupos. Con estas premisas asumidas de antemano toca disfrutar de los conciertos. Sobre el cartel que presentaba este año el Festival Internacional de Benicassim se ha dicho de todo. Opiniones a parte, nadie puede discutir el mérito de la organización de haber logrado juntar en un mismo cartel a gente como Bob Dylan, a los recién reunidos Stone Roses o a Noel Gallagher’s High Flying Birds (ex Oasis, ahora en solitario con su nueva banda).


Si esta cita con la música, que cumple la mayoría de edad, se ha caracterizado en los últimos años por lo ecléctico de sus artistas invitados, la edición 2012 se lleva la palma. Y es que bandas tan dispares entre ellas como At the Drive In, De la Soul, The Horrors, Bob Dylan, The Maccabees, Noel Gallagher, Stone Roses, New Order, David Guetta fueron los cabeza de cartel en sus respectivos días. Esta crónica se centrará en los días viernes y sábado.
Es normal que ante la espera de que aparezca tu grupo favorito en el escenario puedas estar nervioso o ansioso. Pero nada que ver cuando sabes que en unos momentos una leyenda viva como Bob Dylan va a aparecer ante ti y otras 40.000 personas más. Ataviado con atuendo de vaquero elegante, a eso de las diez menos cuarto salía Robert Allen Zimmerman para colocarse directamente en el teclado, su lugar durante gran parte del concierto. Cómo viene haciendo desde hace un tiempo arrancó con “Leopard Skin Pill Box hat” de las pocas canciones de su Blonde on Blonde que pudo escuchar el público. Si habías buceado en Internet podías haberte dado cuenta de que en casi todos sus conciertos anteriores el maestro toca más o menos las mismas canciones con algunas variantes. Esto no sucedió el pasado viernes en Benicassim.
Existen ciertas personas en el mundo que nada más nacer se les otorga el don de la chulería, que vienen con unas Rayban Wayfarer debajo del brazo en lugar de un pan. El de Minnesotta es una de esos que no pueden seguir las normas. Y no por pura pose sino por naturaleza, lo lleva implícito en su persona. Por ley puede hacer lo que quiera. Se le está permitido. No toca una canción del mismo modo desde hace bastantes años. Y es que Dylan no canta, narra las canciones. Por tanto, quien esperaba escuchar clásicos como Hurricane, Blowin’ in the wind o All along the watchtower tuvieron que conformarse solo con Like a rolling stone, el único “himno” que tocó. Más de hora y media de concierto donde hizo bailar a ritmo de blues a toda la gente que se congregó en la explanada del Escenario Maravillas.




Qué faena la de los jóvenes Django Django el coincidir el inicio de su concierto con el final del espectáculo de Bob Dylan. Por eso al principio en el escenario FibClub no había mucha gente. Poco a poco se fue animando la cosa. Su soltura en la puesta en escena asombra. Parece que lleven una vida tocando. ¡Qué descaro! Su primer y único disco suena aún más hipnótico en directo. El coro de voces de los escoceses, el bajo y los ritmos de la batería hechizan y hacen que no pares de moverte.




La mayoría de personas que deciden ir a un festival lo hacen para ver a los grupos que previamente conocen. Pero antes esto no era así. Cuando alguien iba a un concierto no siempre había escuchado al grupo pues no existía esa herramienta llamada internet. Simplemente veía el espectáculo y si le gustaba compraría el disco. Descubrir nuevas bandas es una de las mejores funciones de un festival. La gente que no conociese a The Maccabees quedaría gratamente sorprendida. Su último disco Given to the wild tiene ese tipo de canción que tocada en directo suena aún más épico que si lo escuchas en tu mp3. Muchas guitarras tocadas de un modo impecable que no defraudaron a un público extranjero en su mayoría (la tónica del FIB, pues en torno al 75% de los asistentes provenía del Reino Unido o Irlanda).
La nota electrónica de la jornada del viernes la pusieron por un lado Chase & Status en el Escenario Maravillas y por otro Katy B. Guapa y con estilo. La británica mezcla a la perfección dance, dubstep y drum and bass. El final de su show fue de lo mejor del día con una versión de “Sweet Dreams” y las geniales “Katy On A Mission” y “Lights On”, que dejaron a la audiencia contenta como colofón final. Pero para dubstep y drum and bass el que propusieron sus compatriotas Chase & Status pese a que en algunos momentos parecían que simplemente se limitaban a pinchar su disco “No more idols”
La jornada del sábado tenía dos nombres propios como gran atractivo: Noel Gallagher y su nueva banda y el esperado regreso de los Stone Roses. Pero antes en el apartado de ¿viejas glorias? que el festival acostumbra a traer les tocaba el turno a unos Buzzcocks que demostraron que encima de escenario son más jóvenes que cualquier grupo de adolescentes recien salidos del “high school”. Su “Ever fallen in love (with someone you shouldn’t’ve) fue coreado tanto por padres como por hijos demostrando una vez más que la música traspasa generaciones.
En el concierto de Noel Gallagher’s High Flying Birds no cabía un alfiler. El público, muchos de ellos ataviados con la elástica del Manchester City (club al que ex Oasis profesa amor infinito), no podía estar más entregado a la causa. Si las canciones de su hermano Liam en su también nueva banda, Beady Eye, no llegarían a ser ni caras b en un disco de Oasis, las canciones de Noel podrían ser perfectamente singles de la desaparecida banda. If a had a band gun, Dream On o The death of you and me lo avalan. Noel como casi siempre se mantuvo distante con el público, solo se limitó a decir tres o cuatro palabras. Pero claro, la locura se apoderó de toda la explanada cuando sonó “Whatever” y finalmente “Don’t look back in anger” de la banda de los dos hermanos más odiados/amados del panorama musical.






La última vez que estuvo Ian Brown y los suyos en el Fib fue en el 1996 que compartieron cartel con unos jovencísimos Planetas. Se recuerda que su espectáculo no pudo ser más dantesco, de hecho al poco tiempo se separaron. Por tanto, Stone Rose tenían una cuenta pendiente con Benicassim. Y vaya si la saldaron. Llegaban con la fama de que sonaban mal en directo. Bobabas. Fue majestuoso. Uno de esos conciertos que algún día podrás contar que viste. Y es que si comienzas el espectáculo tocando “I wanna be adored” la cosa no puede ir mal. Los más de diez minutos que duró “Fools gold” fue una bomba que Ian soltó en medio de la abarrotadísima explanada del Escenario Maravills que hizo volar por los aires a más de uno. De todos modos no olvidemos que la banda solo tiene dos discos. Su repertorio se vio afectado en algún momento de la noche. Problema claramente solventado cuando los mancunianos desempolvaron hits como “Love Spreads”, “Made of Stone”, ese himno futbolero para el Manchester United llamado “This is the one” (lo cierto es que el sábado hubo un bonito derby “futbol-musical”), “She bangs the drum” y, finamente en medio de la apoteosis, la mesiánica “I am the resurrection”. Un broche de oro para una banda que ,por el bien de todos, ha resucitado.




Sobre Crystal Castles existen dos bandos: los acérrimos a la banda y los que la detestan. Los detractores afirman que Alice su cantante no tiene la voz suficiente. Por otro lado hay quien dice que su compañero Ethan se encarga de bajarle el volumen para dar más importancia a su punk electrónico. El caso es que nadie puede reprocharle nada a la inquieta Alice. Vive los conciertos como si no fuese ella la que esta cantando. De ahí que se baje todo el rato al foso a ¿cantar? con el público. Algo está asegurado. Si tienes ganas de jaleo y son las tres de la mañana pasate a verlos. No te defraudarán.

Fotos: FIB.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Historia de amor en tiempos de crisis periodística

Se esfuerza en pensar que ella no lo hace inconscientemente. Quiere pensar que todo está premeditado, que es especial para ella, que forma parte de un plan muy bien montado. Demonios, ¡pues claro que sí! Por otro lado, sabe que es simplemente su trabajo, ella solo reparte periódicos gratuitos en la esquina de siempre. Cuando la veía era, para él y con diferencia, el mejor momento del día. Perezoso, ojos aún entreabiertos y con la desazón del despertar se dispone a coger el autobús. Aunque no sin antes realizar el ritual de cada mañana.

Nada más girar una calle ahí estaba ella. Es justo en ese instante cuando ella le mira fijamente y sin dejar nunca de sonreír. La mira. La mira mucho y fijamente. Le tiemblan las piernas. Coge su periódico y toma el bus que le lleva a la rutina.

¡Se ha enamorado de una sonrisa! Pero, ¿cómo es posible? Él, que ha estado con decenas de mujeres por las cuales no había sentido más que cariño, no se imaginaba una mañana sin verla.

Más de una vez probó a decirle un escueto “Hola, ¿qué tal?" Pero no puede, se queda paralizado. Los días pasaban rápidos como un fin de semana para un estudiante de la ESO. Por las noches pensaba en cómo sería estar con ella. Pero, ¿qué pasaría si llega a conocerla y descubre que no es más que otra mujer más? No, no, no. Eso no puede pasar. ¿Qué hacer entonces? 

Así pasaron semanas y meses y ninguno de los dos hizo nada. Mejor dejarlo todo así que luego vienen los chascos. La bolsa se desplomaba, Grecia era rescatada, el mundo se iba a la mierda y allí seguía ella. En su esquina.



Pequeño relato ficticio. Cualquier parecido con la realidad es simple coincidencia. O no.

jueves, 10 de mayo de 2012

- Tienes Soul? - Probablemente, ultima fila. Al lado del Blues





Qué fácil sería catalogarlo todo en solo dos formas. Bueno o malo; blanco o negro; frío o calor. Pero para ello dejaríamos de lado miles de pequeños aspectos que, en resumidas cuentas, marcan la diferencia. Pongamos como ejemplo el cine. Existen películas consideradas como obras maestras y otras como truños. 

Para mi existe otro forma de catalogar una película. No sabría muy bien cómo definirlo. Me refiero a ese tipo de película que sabemos que no pasará a los anales de la historia pero que la descubrimos en un momento de la vida en el que empatizamos totalmente con ellas. Es entonces cuando se nos olvidan si los efectos especiales son paupérrimos, la calidad de la fotografía es baja y demás. Hablo de las circunstancias, sentimientos, nuestro pasado, presente y futuro visualizado en una pantalla. Por un momento, hemos vivido, vivimos o queremos vivir esa historia. Ser el protagonista. Aunque, en cierto modo, ya lo somos.





Este sería el motivo por el cual películas como Alta Fidelidad (Stephen Frears, 2000), Beginners (Mike Mills, 2010) o 500 días de verano (Marc Webb, 2009) son o pueden acabar siendo películas de culto. Mencionar el factor de la música en cada una de las películas que por otro lado lo único que hacen es contar historias cotidianas. Por normal general, este tipo de cine suele recibir el nombre de indie. Aunque, personalmente, no confío demasiado en las etiquetas. Ni en la gente.





-¿Por qué dejas a todo el mundo? ¿Por qué dejaste que me fuera?
-Puede... que... porque nunca creo que vaya a salir bien, y luego me aseguro de que no salga bien.

Beginners

miércoles, 13 de julio de 2011

Cómo cambiar una ciudad haciendo música

Para empezar diré que esta no es la historia de un grupo de música. Esta es la historia de cómo una banda cambió una ciudad de arriba abajo.

Manchester ya no era nada. No quedaba rastro de lo que un día fue. De ser la ciudad más prospera del mundo, que “inventara” la Revolución Industrial, pasó a ser una mancha en el mapa. Sucia, mugrienta, vieja, sin luz, fabricas por todos lados, un mar de casas idénticas se alzaba por toda la ciudad. Oscura era la palabra que mejor la definía. Una ciudad sin vida.

Por otro lado, en la ciudad había un índice de delincuencia altísimo y cada vez más jóvenes fascistas, ¡en una ciudad obrera! De locos…

Todo comenzó en una presentación de los Sex Pistols en el Manchester Lesser Free Trade Hall, el 20 de julio de 1976. Después de ese concierto nada volvería a ser igual. Peter Hook y Bernard Sumner decidieron montar un grupo. Los inicios nunca son fáciles, esta vez no iba a ser una excepción. El grupo, inspirado por la corriente musical que se estaba gestando en ese momento (el punk), comenzó a hacer un tipo de música que poco a poco iría moldeándose creando algo a su antojo.

Fue a comienzos del año 1978 cuando el grupo dejó de llamarse Warsaw (en homenaje a la canción de David Bowie y Brian Eno, “Warszawa”) y pasó a llamarse, como todos lo conocen, Joy Division, el nombre que recibía el grupo de esclavas sexuales que tenían los nazis en los campos de concentración.

Peter cuando tocaba su bajo siempre lo hacía despacio. No podía oír nada, solo lo que él tocaba. Pero cosas de la vida, cuando tocaba fuerte distinguía los demás instrumentos. Por otro lado, el amplificador de Barney estaba siempre muy alto y además Ian obligaba a tocar alto. Por esta casualidad fue por la que unos chavales del extrarradio de Manchester consiguieron su sonido tan inconfundible.

Su primer Ep, An Ideal for Living (1978) no logró captar la atención de mucha gente, pero si la de Tony Wilson, un joven presentador de una televisión de Manchester (Granada Tv). Gracias a Wilson pudieron grabar su primer largo, Unknown Pleasures (1979), un disco tan oscuro que ni siquiera gustó entre algunos miembros de la banda.

Después de varios conciertos (incluso hicieron una pequeña gira por Europa), algunos en televisiones, porque aparte de varios conciertos que dieron para Granada Tv, también concedieron algunos para la BBC, empezó a ser conocida la forma de bailar de Curtis. Se movía como nunca antes lo había hecho alguien en un escenario. De pronto, Ian se quedaba mirando a la nada y, como hipnotizado por la música, por su propia música, empezaba a agitar todo el cuerpo. De esta forma, lograba hipnotizar a todos, se apoderaba de ellos. Ahora él tenía sus almas.


Curtis era epiléptico, lo que le costó más de un disgusto. Además, las cosas por casa no estaban bien. De cualquier forma, en 1980 llegó Closer, el segundo Lp de la banda de la mano, una vez más, de la compañía discográfica de Tony Wilson, Factory Records. Pero Ian no estaba bien, el divorcio con su mujer Deborah y la enfermedad que cada vez le afectaba más, acabaron con él. Un 18 de mayo, tras ver Stroszek, 1977, del director alemán Werner Herzog, que narra la vida de un artista atormentado que al final se suicida, Ian decidió quitarse la vida ahorcándose en la cocina de su casa. En el tocadiscos estaba The Idiot de Iggy Pop.

Muerto Ian, comenzó el mito. Lo que empezó la banda en Manchester fue muy grande. Colocó a la ciudad en el mapa musical del país, convirtiéndola en un referente, no solo Inglaterra, sino del mundo. Joy Division sentó cátedra en un nuevo género musical como lo fue el post-punk. Su sonido lo vemos hoy en cientos de grupos como Bloc Party, Interpol, Editors, White Lies y un largo etc. De pronto aparecieron muchísimos grupos en Manchester, gracias en gran parte a la labor de Tony Wilson y su local The Haçienda. Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans, James… ¡Es el sonido Madchester!

Pero cómo olvidarse de New Order. Tras la muerte de Ian, Peter, Berny y Stephen formaron una nueva banda que poco tenía que ver con el estilo musical de Joy Division. Ian un día llegó con algunos álbumes de Kraftwerk diciendo al grupo: “Escuchad esto, es algo nuevo, algo fantástico”. A partir de ese momento, los alemanes se convirtieron en su grupo fetiche siendo New Order un grupo muy influenciado por ellos.

Esta es la historia de cómo Manchester floreció.

sábado, 2 de julio de 2011

Cuando digo Jaén quiero decir Austin


Cuando mejor se pone la cosa, tuve que dejar Málaga. Destino: Jaén. Ganas: Pocas. Y la verdad que tengo motivos para no estar contento. Aquí en Jaén, la justicia es el sol, que se alza día si y día también justo en lo más alto del cielo y desde allí reina.

Nadie en las calles hasta pasadas las siete de la tarde. La gente huye. Las carreteras son como esas largas manchas infernales de alquitrán que no llevan a ningún sitio más típicas de estados sureños de los EE.UU. Los paisajes no son del todo desérticos pero poco les falta. Los cactus aquí son olivos. Cada sombra es un como un oasis y una simple cerveza te da la vida. El calor te golpea tan fuerte que tienes miedo a quemarte incluso con ropa. Cuesta respirar…

Por eso no me extraña que aparezcan grupos como Guadalupe Plata, más propios de lugares como Texas, Arizona o Nuevo México donde hace este mismo tiempo. Sin lugar a dudas, Jaén es la Austin, Phoenix, Tucson o Houston (como prefieran) de este país.





La leyenda dice que Robert Johnson vendió su alma al diablo en el cruce de la actual autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Missisipi), a cambio de tocar blues mejor que nadie. Esperó en el cruce de caminos hasta medianoche, con la guitarra en la mano, hasta que el diablo se la devolvió, y las manos de Robert solo tenían que deslizarse por el mástil para interpretar el mejor blues de la historia. Pues bien, no se si los “Guadalupe” también vendieron su alma al diablo del soul en algún cruce Baeza-Úbeda de la A-316. Lo que si se es que suenan sucio, arenosos, suenan a Howling Wolf, Hound Dog Taylor y al mismísimo Robert Johnson.

Y como muchos piensan, no es que sean el típico grupo que por innovar cogen este genero e intentan renovarlo como hicieran Jack White y los suyos con bandas como White Stripes (extinta) y The Raconteurs.

Sinceramente, no creo que haya mucha diferencia de ir conduciendo un Cadillac por la ruta 66 atravesando el desierto de Arizona con música de John Lee Hooker a conducir un Seat Panda por la “Loma de Jaén” escuchando a Guadalupe Plata.

PD: Una vez cuando hablamos con Perico de Dios nos recomendó un disco de la Canned Heat junto con John Lee Hooker llamado “Hooker’N Heat”. Yo ahora lo recomiendo a vosotros. DISCAZO.

martes, 17 de mayo de 2011

¡Moveos moveos!




Según la Real Academia Española, este es el significado de “democracia”:

Democracia. (Del gr. δημοκρατία).

1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.

2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.

Que apunten nuestros “queridos” políticos. El pueblo es el que manda.

No hace mucho el cineasta Alex de la Iglesia decía en su twitter esto:

-"¿Habéis pensado que si nos pusiéramos realmente de acuerdo en algo, podríamos liarla parda?"

Es así. No hay más. Los grandes cambios en el mundo han llegado porque un montón de personas se pusieron REALMENTE de acuerdo. Pero claro, la dificultad, radica en eso mismo, en ponerse de acuerdo.

El pasado domingo miles de personas se echaron a la calle. No pedían nada fuera de lo común, solo una democracia real, algo, que aunque nos intenten decir lo contrario, no existe, por lo menos aquí.

Tras las manifestaciones, la gente no estaba satisfecha, así que en Madrid ese mismo domingo se inició una acampada en Sol que solo ha durado 2 días ya que esta misma madrugada han sido desalojados a la fuerza por la policía. Ahora en muchas ciudades y de nuevo en Madrid empiezan a organizarse para acampar en plazas y así continuar las protestas.

Desgraciadamente este es un país donde cientos de niños pueden acampar durante días para ver a un mequetrefe llamado Justin Bieber pero no puede acampar pacíficamente en una plaza

No quiero pensar que todo esto será en vano. Pero de todos modos es mucho mejor que quedarse parado. Nos han engañado por mucho tiempo.

El pueblo no tiene porqué salir perdiendo siempre.

El pueblo es el soberano, le pese a quien le pese.

“El pueblo nunca debería tener miedo a los gobernantes, los gobernantes deberían tener miedo al pueblo" que no se nos olvide jamás.

O en palabras de Larra: «El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas»